El legislador peronista dejó su cargo luego de que su exasesor, José Aníbal Ricardo Villarreal, quedara detenido e imputado en la causa que investiga los hechos en Villa de María de Río Seco.
En medio del escándalo por la causa de grooming y abuso sexual de menores en Villa de María de Río Seco, renunció el legislador Ramón “Cañito” Flores.
La salida se produce luego de que José Aníbal Ricardo Villarreal, quien figuraba como exasesor de Flores, quedara detenido e imputado en la investigación que lleva adelante la Justicia por los hechos denunciados en esa localidad del norte cordobés.
Flores había solicitado una licencia por 180 días, pero la oposición reclamaba que dejara definitivamente su banca. Finalmente, presentó su renuncia y aseguró que tomó la decisión para preservar su “tranquilidad” y “dignidad personal”.
En su escrito, el legislador negó las acusaciones en su contra y sostuvo que fue víctima de una “campaña de difamación y de descalificación personal”. También afirmó que cualquier acusación deberá ser sostenida con pruebas y ante la Justicia.
“Esta decisión no significa reconocer ninguna de las acusaciones que se han formulado en mi contra”, sostuvo Flores. Y cerró su presentación con una definición contundente: “Me voy con la conciencia absolutamente tranquila”.