Fernando Morales, presidente de la Liga Naval Argentina advirtió sobre posibles riesgos en la seguridad de las maniobras portuarias. La norma busca desregular la actividad y sumar nuevos prestadores.
El conflicto por los prácticos navales continúa luego del decreto impulsado por el Gobierno que modifica las condiciones del servicio. La medida apunta a desregular la actividad, ampliar la competencia y facilitar el ingreso de nuevos prestadores al sistema de practicaje.
En diálogo con “Alassia es Noticia”, el licenciado en Administración Naviera y presidente de la Liga Naval Argentina, Fernando Morales, cuestionó algunos aspectos de la reforma y advirtió sobre el impacto que podría tener en la seguridad marítima.
Morales explicó que el práctico es un profesional especializado que asesora al capitán de un buque durante maniobras en zonas complejas, como puertos y canales de navegación.
Según sostuvo, el practicaje es una actividad regulada a nivel internacional y funciona como una medida de seguridad para evitar accidentes con grandes embarcaciones. “El práctico es como el reaseguro”, afirmó al comparar su función con una instancia adicional de prevención.
El titular de la Liga Naval también cuestionó la posibilidad de que Prefectura o la Armada puedan reemplazar automáticamente a los prácticos civiles. “No hay un solo marino de guerra ni un solo prefecto con capacidad para entrar un barco de 250 o 300 metros al Puerto de Buenos Aires”, aseguró.
Morales pidió suspender la aplicación del decreto y abrir una mesa de diálogo con los especialistas del sector. “Suspenden el decreto, seguimos como estábamos y nos sentamos a hablar”, planteó como alternativa para resolver el conflicto.
Desde el Gobierno sostienen que la medida busca modernizar el servicio, generar mayor competencia y reducir costos en la actividad portuaria. Mientras continúa la discusión los puertos argentinos se encuentran paralizados.
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