El economista de la Defensoría, Franco Jular, explicó que durante el primer semestre del año la canasta básica alimentaria acumuló un aumento del 22,34%.
El bolsillo de las familias cordobesas enfrenta una nueva dificultad: cada vez cuesta más sostener una alimentación equilibrada. Según el relevamiento de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Córdoba, una familia tipo necesita actualmente $665.000 solo para cubrir la canasta básica alimentaria y no quedar debajo de la línea de indigencia, mientras que requiere $1.463.000 para superar la línea de pobreza.
El economista de la Defensoría, Franco Jular, explicó que durante el primer semestre la canasta básica alimentaria acumuló un aumento del 22,34%, con una particularidad: los mayores incrementos se concentraron en productos que muchas familias utilizan como alternativa para estirar sus ingresos.
“El rubro harinas y legumbres aumentó un 30% y el pan francés casi un 50% desde principios de año”, señaló Jular. En paralelo, la carne tuvo una suba menor, cercana al 20% anual, pero lejos de representar una mejora en la mesa familiar.
“La carne nos dio un respiro, aumentó un 20%, pero la gente consume cada vez menos carne”, explicó el economista, al advertir que muchas familias reemplazan proteínas por alimentos más económicos, aunque de menor calidad nutricional.
Desde la Defensoría sostienen que este cambio en los hábitos de consumo no es reciente. Jular indicó que desde hace unos 12 años observan una caída sostenida del consumo de carne y que el motivo principal es económico: “Se come menos carne porque alcanza menos plata”.
El escenario hacia fin de año dependerá de la evolución de los precios. Según el especialista, si los alimentos mantienen aumentos mensuales cercanos al 2%, la inflación del rubro podría acercarse al 40%; si se ubican alrededor del 1%, podría terminar cerca del 30%.
Escucha la nota completa: