Estados Unidos lanzó ataques contra objetivos militares iraníes y restableció sanciones al petróleo luego de acusar a Teherán de atacar embarcaciones comerciales.
La tregua entre Estados Unidos e Irán llegó a su fin. La tensión volvió a crecer esta semana luego de que Washington acusara a Teherán de atacar tres buques comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz.
En respuesta, Estados Unidos lanzó una serie de bombardeos contra más de 80 objetivos militares en Irán. Según informó el Comando Central estadounidense, los ataques apuntaron a sistemas de defensa, radares, centros de mando y otras instalaciones militares vinculadas a la Guardia Revolucionaria.
Además de la ofensiva militar, el gobierno de Donald Trump volvió a imponer sanciones sobre las exportaciones de petróleo iraní y dejó sin efecto una tregua que había sido otorgada como parte de los intentos por sostener el alto el fuego.
Trump aseguró que la tregua ya no tiene sentido y dio por terminado el acuerdo. Del otro lado, las autoridades iraníes acusaron a Estados Unidos de romper el alto el fuego y anunciaron que las negociaciones entre ambos países quedaron suspendidas.
La reanudación de las hostilidades también volvió a poner en alerta a los mercados internacionales. El estrecho de Ormuz es una de las principales rutas para el comercio mundial de petróleo y cualquier interrupción del tránsito de buques puede impulsar el precio del crudo y generar efectos sobre la economía mundial.