La Selección superó a Cabo Verde en un partido más exigente de lo esperado, avanzó a los octavos de final y mantiene intacto el objetivo de defender el título.
No fue una noche sencilla, pero sí efectiva. La Selección argentina dejó atrás un duro examen al vencer 3-2 a Cabo Verde y vendió su clasificación a los octavos de final del Mundial, donde continuará el camino en busca de una nueva consagración.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni encontró la ventaja, pero nunca logró despegarse definitivamente en el marcador. Cabo Verde respondió cada golpe y mantuvo la incertidumbre hasta el pitazo final, obligando a Argentina a sostener la diferencia con carácter y oficio.
Más allá del resultado ajustado, el campeón del mundo volvió a demostrar capacidad para resolver un partido complejo en una instancia de eliminación directa, donde un error podía significar el final del sueño mundialista.
Con el pasaje asegurado, Argentina ya pone la mira en los octavos de final. El margen de error desaparece y cada partido será una nueva prueba para un seleccionado que mantiene intacta la ilusión de levantar otra Copa del Mundo.