Tras meses de desgaste por investigaciones sobre su patrimonio, el jefe de Gabinete presentó su renuncia este sábado. El presidente Javier Milei debió soltarle la mano ante las incesantes filtraciones judiciales, mientras Diego Santilli se consolida como el principal candidato para sucederlo.
El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, finalmente presentó su renuncia este sábado tras una prolongada agonía política de más de 100 días. A través de su cuenta de X, el ahora exfuncionario se despidió de su cargo publicando: "Gracias por su confianza Presidente. Ha sido un verdadero honor". Su salida se produce cuatro meses después de las primeras revelaciones periodísticas sobre presuntos manejos de fondos sospechosos, que incluyeron vuelos de su esposa en el avión presidencial a Nueva York y un viaje familiar a Punta del Este en un avión privado.
El factor determinante de su dimisión fue el avance de la causa por enriquecimiento ilícito a cargo del fiscal Gerardo Pollicita. En el seno del Gobierno nacional, se llegó a la conclusión de que el "costo Adorni" era demasiado alto y ponía en riesgo el objetivo de la reelección, debido a que las filtraciones de información desde la Justicia eran incesantes y totalmente impredecibles. El punto de quiebre definitivo fue el temor a que el jefe de ministros fuera procesado mientras aún ejercía sus funciones. Frente a este panorama, Adorni quedó acorralado en el Congreso por el kirchnerismo y abandonado por sus aliados del PRO y la UCR, quienes ya no tenían margen político para seguir frenando su interpelación en el recinto.
La gestión de su salida expuso la dinámica de poder interna de la administración libertaria. A pesar de que el presidente Javier Milei lo defendió incansablemente durante meses, fue la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien terminó forzando su desvinculación. Ella le había retirado su apoyo semanas atrás, luego de que Adorni intentara justificar su patrimonio no declarado en una entrevista televisiva mencionando una "billetera fría" con 200 mil dólares heredada de su padre. Estratégicamente, Karina esperó a que el jefe de Estado estuviera fuera del país, en una gira por Europa, para terminar de pergeñar y ejecutar la salida de Adorni de la Casa Rosada.
La renuncia también contó con la influencia de Santiago Caputo, cuyo sector sugirió que la dimisión se concretara durante el desarrollo del Mundial de fútbol para intentar diluir el impacto mediático del escándalo. Tras este desenlace, Patricia Bullrich es vista como una de las grandes ganadoras políticas, ya que la jefa de los senadores aliados había advertido hace más de un mes que la salida de Adorni era imperiosa e impostergable.
En cuanto a la sucesión, Diego Santilli, actual ministro del Interior, es quien tiene mayor consenso y lidera las preferencias para asumir la Jefatura de Gabinete. Aunque el dirigente del PRO prefería evitar ese "lugar caliente" para enfocarse en su campaña por la gobernación bonaerense, finalmente debió ceder a la necesidad del Ejecutivo. Como plan alternativo se baraja también el nombre del canciller Pablo Quirno, quien posee buena relación tanto con la familia Caputo como con Karina Milei. Por su parte, el futuro de Adorni es incierto, aunque hay versiones que indican que los hermanos Milei podrían ubicarlo en YPF para garantizarle ingresos económicos que le permitan solventar su inminente defensa judicial.