El economista afirmó que el fin de los negocios impulsados por la inflación obliga a cambiar la forma de producir e invertir.
Durante años, almacenar mercadería podía transformarse en una ganancia. La inflación y las devaluaciones corregían errores y generaban oportunidades de negocio casi de manera automática. Pero, según el economista Salvador Di Stefano, esa etapa quedó atrás.
“Había una economía basada en hacer negocios con inflación, con devaluación, y hoy es una economía en donde tenés que hacer negocios con más estabilidad”, sostuvo durante una entrevista en Ultima Pregunta.
El especialista explicó que el nuevo contexto exige mayor eficiencia en la gestión de empresas y comercios. “Hoy compras un producto de más y tenerlo en el stock sin que genere absolutamente nada es una pérdida de guita enorme”, ejemplificó.
Al analizar la realidad provincial, Di Stefano destacó la capacidad productiva de Córdoba y su tradición emprendedora. “Yo a Córdoba siempre la vi bien porque está parada en lo productivo. El que nace en Córdoba nace con un gen de valor agregado en la cabeza”, afirmó.
Sin embargo, señaló que el principal desafío pasa por la necesidad de acceder a más financiamiento para sostener el crecimiento. “Es un plan económico que necesita mayor dotación de capital y eso le ha generado algunos inconvenientes”, advirtió.
Para el economista, la provincia cuenta con condiciones para seguir expandiéndose, aunque deberá adaptarse a una economía donde el crecimiento dependerá cada vez más de la inversión y menos de la inflación.
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