La causa suma interrogantes sobre la validez de los pedidos de captura y el accionar policial en las horas previas a la muerte.
La investigación por la muerte de Tomás Orihuela suma nuevos interrogantes sobre las circunstancias de su detención y lo ocurrido dentro de la comisaría.
Durante una entrevista en Radio Continental Córdoba, el periodista especializado en judiciales Francisco Panero señaló que uno de los puntos bajo análisis son los pedidos de captura con los que se habría justificado que Orihuela permaneciera alojado en sede policial.
“La policía aseguraba que tenía esos pedidos de captura vigentes y no era así en el sistema. Cuando los llevaban a la comisaría, la unidad judicial decía que estaban caducos”, afirmó.
Ese dato abrió nuevas dudas sobre por qué el joven continuaba detenido al momento de su muerte.
Panero también remarcó que la autopsia será una prueba decisiva para reconstruir qué ocurrió. “Va a ser crucial la autopsia porque va a determinar de qué manera murió, si tuvo algún otro golpe o si quisieron hacer pasar eso para ocultar alguna golpiza previa”, sostuvo.
Además, mencionó una de las hipótesis que analiza la causa: un posible vínculo previo conflictivo entre efectivos policiales y el joven.
“Se está investigando si estas dos detenciones tan seguidas no tienen que ver con algún trato inicial o previo que tenían los policías con este joven”, indicó.
Con peritajes en marcha y líneas sensibles abiertas, la causa busca determinar si hubo irregularidades en la detención y si la muerte de Orihuela pudo haber estado precedida por hechos de violencia institucional.