La misión Artemis II de la NASA entra en su tramo final y este viernes se concretará el regreso a la Tierra de los cuatro astronautas que viajaron alrededor de la Luna, en un hito que marca el retorno de vuelos tripulados tras más de 50 años.
El operativo de reingreso comenzará a las 20:53 (hora argentina), mientras que el amerizaje de la cápsula Orión está previsto para las 21:07 en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego. Si todo se desarrolla según lo previsto, a las 23 habrá una conferencia de prensa oficial.
Sin embargo, este regreso representa el momento más delicado de toda la misión. La nave deberá ingresar a la atmósfera a una velocidad superior a 40.000 km/h, generando una fricción extrema que elevará la temperatura a casi 2.700°C, poniendo a prueba el escudo térmico.
A esto se suma un factor clave: el ángulo de entrada. Orión deberá ingresar con una inclinación precisa de -5,8°, ya que un error mínimo podría provocar que la cápsula rebote en la atmósfera o descienda sin control.
Durante el descenso, se vivirá uno de los momentos más tensos: la nave quedará incomunicada durante aproximadamente seis minutos, debido al plasma generado por el calor. En ese lapso, descenderá unos 122 kilómetros sin contacto con la Tierra, aumentando la incertidumbre.
Otro punto bajo observación es el escudo térmico, que ya había presentado daños en Artemis I. Para esta misión, la NASA decidió no reemplazarlo y ajustar la trayectoria, una decisión que consideran segura, aunque con cierto margen de incertidumbre.
La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, completa así una misión de 10 días que abre una nueva etapa en la exploración espacial. Si todo sale según lo previsto, Artemis II allanará el camino para el regreso del ser humano a la Luna y futuras misiones a Marte.